• Todos los pacientes asmáticos saben que el ejercicio les puede provocar una crisis, sin embargo, la actividad física es fundamental para llevar una vida sana y respirar mejor. Por eso es importante el ejercicio físico, pero adoptando una serie de precauciones: tomar la medicación (generalmente broncodilatadores inhalados) antes de comenzar, realizar un calentamiento controlado y progresivo, dosificar el ejercicio a intervalos, evitar los ejercicios máximos en intensidad, y tener siempre a mano la medicación.

    Fisioterapia respiratoria: incluye una serie de ejercicios que ayudan a respirar mejor y mejoran la mecánica respiratoria. Son muy útiles en las crisis o reagudizaciones.
    Revisiones periódicas: los pacientes con asma deben acudir de forma periódica a la consulta de neumología, donde les realizarán una espirometría para ver la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
    Medicación: es fundamental tomar la medicación todos los días (generalmente inhalada), aunque el paciente se encuentre bien. De esta forma, la inflamación está controlada, evitando así la aparición de reagudizaciones.

    Signos de alarma

    Hay algunos signos de alarma que estos pacientes deben conocer y que aparecen en las crisis o reagudizaciones.

    Sensación de ahogo al estar sentado o caminar despacio
    Dificultad para hablar
    Fatiga que no se alivia a pesar de utilizar el inhalador repetidas veces
    Aparición de síntomas por la noche con frecuencia
    Coloración azulada de los labios y las yemas de los dedos

    En estos casos hay que acudir a urgencias para una correcta valoración por el médico y poder recibir el tratamiento adecuado. Puede ser necesario el ingreso en el hospital en situaciones graves